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Gastos No Deducibles Impuesto De Sociedades

Gastos no deducibles en el Impuesto de Sociedades

El impuesto de sociedades grava las rentas obtenidas por personas jurídicas, empresas y sociedades que estén en España. Es, por lo tanto, diferente al IRPF, el cual grava la renta de las personas físicas. Para saber a cuánto asciende el impuesto de sociedades (IS) se debe calcular la diferencia entre los ingresos recibidos y los gastos y hacer los ajustes necesarios, así como conocer gastos no deducibles. De esta cantidad se pueden descontar unas bonificaciones.

¿Qué es un gasto deducible y qué un gasto no deducible en el Impuesto de Sociedades?

A la hora de determinar el beneficio en el Impuesto de Sociedades, hay que tener en cuenta algunas deducciones que se permiten realizar y que reducen la base imponible. Esto será con los gastos que la empresa ha generado en tres meses. Pero es importante saber qué gastos son deducibles y cuáles no.

Gastos que afectan a la actividad económica

Existen algunos gastos para mantener las operaciones comerciales, tales como la compra de materias primas, el alquiler de casas, el pago de tarifas de servicios, etc., que afectan a la actividad económica. Por lo tanto, en el aspecto contable hay que tenerlos en cuenta, ya que estos gastos sí podrían deducirse.

Pero aquellos gastos que no tienen que ver con la actividad comercial y económica de la empresa serán gastos no deducibles. Esto significa que no pueden tenerse en cuenta al determinar los resultados financieros.

Requisitos para los gastos deducibles en el Impuesto de Sociedades

La ley no enumera los requisitos que se deben cumplir. Por lo tanto, todos los gastos que cumplen con estos criterios se deducen; habrán de registrarse debidamente en una cuenta de pérdidas o ganancias o en una cuenta de reserva.

Para deducir los gastos, en primer lugar es necesario guardar las facturas y las nóminas. Pero, además, sobre los gastos deducibles podemos decir lo siguiente.

  • Son aquellos que se imputan al período impositivo en que se generan.
  • Todos deben estar relacionados con sus ingresos porque para ser deducidos, han de centrarse en los beneficios. Y, en este caso, la Administración pública detalla los siguientes gastos que pueden ser deducibles: sueldos y salarios, Seguridad Social pagada por la empresa, gastos de personal, rentas, servicios de expertos independientes, gastos financieros, amortización o depreciación de un bien, pérdidas por deterioro del componente de patrimonio, seguro de salud, un deudor insolvente… Estos gastos, para ser deducibles, deben haber sido realizados dentro del funcionamiento de la empresa.

Casilla de los gastos en el impuesto de sociedades

Los gastos se deben reflejar en el campo 343 de la declaración del impuesto sobre sociedades. Este se encuentra en el modelo 220 y será presentado por todas las empresas y grupos fiscales. Para que el formulario 220 lea automáticamente gastos no deducibles en el campo 343, deben definirse subcuentas no deducibles.

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