Saltear al contenido principal
Qué Son El IAE Y El CNAE

Qué son el IAE y el CNAE

Si decidimos fundar una empresa, debemos tener en cuenta diversos factores burocráticos que van a marcar el desarrollo del negocio y, entre otras cosas, los impuestos que vamos a pagar. Esto implica que es necesario conocer bien conceptos como el IAE y el CNAE, sus características y principales diferencias.

¿Son lo mismo el IAE y el CNAE?

¿Qué es el IAE?

Se trata de un impuesto que grava la actividad económica de cualquier tipo llevada a cabo dentro del territorio español. Deben pagarlo tanto autónomos como personas jurídicas, siempre sobre las rentas obtenidas.

No podemos olvidar que darse de alta en este impuesto es obligatorio para cualquiera que realice una actividad que le genere una actividad económica.

Darse de alta en el IAE

Podemos hacerlo:

En todo caso, es necesario cumplimentar el modelo 840 de la Agencia Tributaria y, sobre todo, conocer el epígrafe de actividad empresarial que se realiza, y que determinará la cantidad de dinero a pagar. La lista de epígrafes es muy larga, por lo que (a menos que se tenga muy claro la categoría a que se pertenece) es recomendable solicitar asesoramiento profesional para elegirlo.

Es muy importante tener claro que no todos los epígrafes pagan lo mismo, y que la diferencia de dinero a veces puede ser considerable. Por supuesto, esto no significa que podamos coger cualquiera de ellos para definir nuestra actividad empresarial. Por lo tanto, es muy importante tener un conocimiento exhaustivo de la lista existente, para poder ser lo más específicos posibles.

¿Qué es el CNAE?

Se trata de un sistema de clasificación de las actividades económicas que pretende agrupar las unidades productoras por categorías. Para ello, cada una recibe un código numérico.

Para saber qué código CNAE nos corresponde, debemos bucear en los grupos establecidos como principales y encontrar el que encaja exactamente con nuestro caso.

Todas las sociedades, empresas e instituciones financieras deben tener un CNAE para que se pueda realizar un seguimiento de sus datos. De hecho, debe consignarse este número en todos los acuerdos de constitución y escrituras, y en las cuentas anuales que se entreguen a la Administración Pública.

Si la actividad económica de la empresa cambia, es necesario obtener un nuevo código, que deberá validarse ante un notario y con escritura pública en el Registro Mercantil para su asiento.

Conversor epígrafe IAE-CNAE

Muchas veces, nos encontraremos con dificultades a la hora de encontrar el código CNAE que necesitamos para nuestra empresa. En estos casos, es una buena opción recurrir a un conversor de epígrafe a CNAE. Estos sistemas realizan la conversión a partir de los códigos del epígrafe que se les suministra, siempre que sean válidos en España. Eso sí, es recomendable prestar atención a que se respete si realizamos una actividad profesional o empresarial.

Conclusión.

En definitiva, podemos decir que ambos códigos son dos elementos fundamentales de nuestra actividad empresarial, que debemos aprender a manejar correctamente para no tener problemas a la hora de liquidar nuestros impuestos. Disponer del IAE y el CNAE y saber diferenciar cuándo usar uno u otro es clave.

Disyem es una asesoría para autónomos y empresas a tu disposición.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba